Sobre_cultura_libre

Que es Cultura Libre

La cultura libre es la visión de la cultura promovida por un heterogéneo movimiento social basada en la libertad de distribuir y modificar trabajos y obras creativas.

Orígenes de la cultura libre

El surgimiento y popularización de las licencias de software libre, donde los programas informáticos tienen cuatro libertades básicas, así como del copyleft, que utiliza como medio el copyright para conseguir como fin que las obras derivadas de un programa que tenga las cuatro libertades anteriores las posean también[1] (lo que ha sido llamado a veces cláusula vírica), inspiró la plasmación de dicha filosofía en otros ámbitos. De esta manera surgieron las primeras licencias libres no orientadas específicamente a software como la Open Communication License v. 1.0,[2] para publicaciones, y la GNU Free Documentation License v. 1.2,[3] para documentación de software.

Estas manifestaciones de Cultura Libre han permitido un mayor control de los creadores sobre sus obras y un mejor acceso de todos nosotros a estos bienes intelectuales bajo estándares no restrictivos y para ello, iniciativas encaminadas a la promoción de esta filosofía han adelantado proyectos específicos encaminados al desarrollo y conocimiento de actividades bajo estos permisos libres.

En el año 2000 nace ArtLibre, una licencia que surge del encuentro de Copyleft Attitude en París a principios de dicho año, con el fin de dar acceso abierto a una obra para autorizar su uso sin ignorar los derechos morales de autor.

En el año 2001 nace Creative Commons, una organización sin ánimo de lucro cuya misión consistió en la creación de una serie de licencias estandarizadas para las obras artísticas y culturales.

En el año 2004 desde el marco legal español aparece la licencia Aire Incondicional, llevada a cabo en el Centro de Arte Shedhalle, la cual ha sido aplicada a una serie de contenidos y que la hace fácilmente entendible y modificable por sus usuarios.

En el año 2005 nace ColorIURIS un sistema internacional de gestión y cesión de derechos de autor creado a partir del modelo jurídico continental, cuya principal característica es la puesta a disposición de contenidos a través de contratos de cesión de derechos, lo que hace de este sistema una alternativa diferente a las demás.

En el año 2007 se crea el primer registro de obras libres por internet, conocido como Espacio de utilidad pública, el cual ha sido puesto a disposición por el sistema ColorIURIS, su finalidad, albergar aquellas obras que han pasado al dominio público.

Polémica por la delimitación de las fronteras de la cultura libre

Hay quienes sostienen que sin obras derivadas y sin uso comercial no hay arte libre mientras otros afirman lo contrario. La libertad de crear y compartir la producción artística no siempre es compatible con la libertad de comprar o vender obras de arte.

Cita: "Si la naturaleza produjo algo menos susceptible de propiedad exclusiva que las demás, es poder pensar algo que llamamos idea; que un individuo consiga algo en forma exclusiva apenas se sostiene por sí mismo. Pero, en el momento en que se la divulga, forzosamente la posee todo el mundo y quien la recibe no se desprende de ella. Su característica peculiar también es que nadie posee menos, porque todos los demás la poseen íntegramente. Quien recibe una idea de mí, recibe la instrucción sin que haya disminuido la mía, de la misma forma que quien enciende una luz dentro de la mía, recibe luz sin que la mía se apague[3]." Carta de Thomas Jefferson a Isaac McPherson de 13 de agosto de 1813 ¿Por qué estamos en contra de la propiedad intelectual?

Definición de las obras culturales libres

Benjamin Mako Hill escribió en 2005 un artículo[4] en el que criticaba a Creative Commons por hablar de cultura libre no teniendo definidos una serie de criterios concretos bajo los cuales una obra pudiera considerarse libre.[5] En 2006 se lanzó el proyecto Freedomdefined.org, para lograr una definición para las obras culturales libres,[6] para la cual, se contó con la opinión de especialistas del software libre, artistas, científicos y abogados, presentándose su primera versión en el 2007.[7]

Según la Definición de las obras culturales libres,[8] son trabajos libres aquellos que permiten las siguientes libertades:

* usar el trabajo y disfrutar de los beneficios de su uso
* estudiar el trabajo y aplicar el conocimiento adquirido de él
* hacer y redistribuir copias, totales o parciales, de la información o expresión
* hacer cambios y mejoras, y distribuir los trabajos derivados

Todos somos biblio­te­ca­rios, de algún modo

Derecho a Leer

"Todos somos piratas, de algún modo" se titula la nota de TN donde "Canela" —periodista premiada por su labor en el "fomento" de la lectura (!)periodista premiada por su labor en el "fomento" de la lectura (!)— entre otras cuestiones (como la lamentable aparición de 130.000 libros) se despacha con:

"todo aquel que escanea un libro y lo pone en red para que todo el mundo lo lea por internet sin autorización de quien escribió ese libro o sus herederos, también comete un acto de piratería ya que libera de derechos un bien cultural que tiene dueño. Es difícil cuantificar el daño pero es enorme y creciente y aquí, todos o casi todos, somos responsables."

"Que todo el mundo lo lea"

Escanear y subir un libro a la red "para que todo el mundo lo lea", sin duda puede parecer un acto ruin y miserable, sin embargo debemos advertir a Canela que la tentación de hacer caridad con lo ajeno, puede arrastrarnos hacia prácticas piratas aun más degradantes, en efecto, hay algo peor que una persona puede llegar a acomenter con un libro "para que todo el mundo lo lea" y "sin autorización de quien escribió ese libro": donarlo a una biblioteca.

Tal como ha señalado la citada benefactora cultural —nunca está de más reiterar el concepto: poner sin permiso un libro a disposición de todo aquel que quiera leerlo claramente es un acto dañino y nocivo. De tal práctica parasitaria se nutren las bibliotecas. Ya enorme es el perjuicio provocado por cada fotocopia y escaneo, como para imaginar la magnitud del daño originado por el impune accionar de las bibliotecas, demagógicas instituciones que durante siglos y sin pedir permiso a nadie, han brindado a millones de lectores acceso a millones de libros, gratuitamente.

Cada libro prestado —y venta perdida— sin duda ha colocado más cerca del hambre y el desamparo a la arriesgada industria editorial cuya vocación de servicio y no su afán por el lucro, le ha hecho invertir sus capitales una y otra vez en beneficio de la cultura. A pesar de todo, el mundo del libro, los editores, los autores, los herederos, y "Canela" han sido tolerantes. No dejemos entonces que esta nefasta práctica originada en las bibliotecas —compartir lo ajeno sin pedir permiso—, se reproduzca en el nuevo medio digital, y veamos a cada usuario de internet transformado en impune bibliotecario, que desde la comodidad de su hogar, escanee y suba cada libro a los estantes de esta novedosa e infamebiblioteca de Babel para que, Dios no lo permita, "todo el mundo lo lea".

enlace permanente: http://derechoaleer.org/2010/11/todos-somos-bibliotecarios-de-al.html , http://rebelion.org/noticia.php?id=116708


Unless otherwise stated, the content of this page is licensed under GNU Free Documentation License.